Efecto dólar blue: celulares, televisores y notebooks, más baratos que en Miami – Clarín

Por la brecha cambiaria, hay diferencias de hasta 50% en comparación con Estados Unido e incluso mayores con Chile, el segundo mercado donde compran los argentinos. La producción native se recupera pero hay faltantes de modelos y marcas.

Si no fuera por el coronavirus, la cuarentena y las fronteras cerradas, es muy possible que turistas norteamericanos, brasileños y chilenos estuvieran arrasando con celulares, notebooks y tabletas. Sería una revancha de los tiempos del retraso cambiario, cuando los argentinos regresaban de Miami o Santiago de Chile con las valijas repletas de compras.

Hoy la moneda cayó al revés. Con un dólar blue en torno a $125, el modelo high y más costoso de Samsung (Galaxy S20 Extremely) se vende en el país a US$ 1.000, muy por debajo de los US$ 1.259 que cotiza en los Estados Unidos. Diferencias tan notorias de precios se verifican en casi todas las categorías, modelos y marcas, según revela una investigación elaborada en exclusiva para Clarín por la consultora MRT (Market, Analysis & Know-how).

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El estudio abarcó a los modelos de bandera de las marcas líderes en celulares, TV y laptops y los precios ofrecidos en portales de cadenas especializadas de la Argentina (en pesos a valor dólar paralelo), Estados Unidos y Chile. La elección de los últimos dos países no es informal: son los dos principales destinos de compras de los argentinos cuando el tipo de cambio está atrasado. “La mayoría de nuestros equipos se pueden conseguir en la Argentina por un valor de hasta un 29% menos que en Estados Unidos o Chile“, explica Eliseo Outes, ejecutivo de Samsung. Y subraya que toda la familia del S20, que sale a la venta este viernes, costarán “entre un 20 y 27% menos que en Estados Unidos, dependiendo del modelo”.

El informe de MRT aporta otras comparaciones entre la Argentina y Estados Unidos. La brecha para el modelo Razr Flex, su flamante versión versatile y más costoso de Motorola, es de US $1.048 contra US$ 1.250. La unica excepción es el iPhone 11 (US$ 1.260 versus US$ 1.100).

Cosas parecidas ocurren en el resto de los electrónicos. Un mismo modelo de TV 4K de 55 pulgadas de Samsung vale US$ 450 en el país y US$ 700 en Estados Unidos. En el mercado de las notebooks el relevamiento se complicó porque casi no queda inventory. De lo poco que hay, MRT rescató dos casos. Un modelo de Hewlett Packard (US$ 327 contra US$ 386) y otro de Lenovo, el N4000 (US$ 204 contra US$ 410).

En este último caso, Gastón García, de MRT explica que se trata de una promoción muy específica, una práctica routine de comercios y fabricantes para acelerar la renovación de la oferta tecnológica. De todos modos, el especialista cube que la diferencia de precios obedece a dos razones principales: “La devaluación tiene impacto directo en el precio, pero además, en un mercado recesivo no hay ajuste en los precios”, dijo. Aludió así a las dificultades de las marcas, fabricantes y cadenas para trasladar a precios los saltos del dólar.


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Los mejores precios locales no sólo beneficia a los eventuales turistas. Si bien es un mercado ilegal, el tipo de cambio paralelo es una alternativa para los argentinos con dólares en el colchón. “Los electrónicos están alcanzados por los programas Ahora 12 y Ahora 18. La compra en plan de cuotas (a tasas subsidiadas) licúa en parte el costo del producto“, agrega García. Sin embargo, con la pandemia y la cancelación whole de vuelos, las restricciones para vender y la financiación de la electrónica es pura conjetura. Conjeturas que merecen analizarse porque la oferta y demanda de equipamiento afronta muchas dificultades, algunas de las cuales impacta sobre los precios relativos.

En su inmensa mayoría, los celulares se producen en Tierra del Fuego. La cuarentena se decretó en la isla antes que a nivel nacional y las fábricas estuvieron paralizadas durante 56 días. Por tal motivo, el ingreso de productos se contrajo 47% en el primer cuatrimestre del año, comparado con el mismo lapso de 2019. La caída en abril fue de 93%, señala un estudio de MRT. A menor ritmo, las ventas on-line continuaron y hubo faltantes de modelos, que afectó sobre todo a Samsung y Motorola, que concentran el 87% del mercado whole. Los fabricantes retomaron la producción a partir del 7 de mayo y entre esta semana y la próxima podrán trabajar al 50% de su capacidad. También escasearon TV, otra categoría que se ensambla localmente. El CEO de Newsan, Luis Galli, estima que “el abastecimiento se normalizará recién hacia fines de julio“.

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Las laptops son todas importadas y en el primer cuatrimestre el mercado creció casi 7%, un dato en apariencia insólito. La demanda se disparó, explican en el sector, precisamente por la cuarentena: el teletrabajo (muchas empresas compraron equipos para sus empleados) y para las clases on-line y entretenimiento para los chicos y jóvenes sin posibilidades de salir. “El desabastecimiento no se produjo sólo en la Argentina. El Covid-19 es un fenómeno world, lo mismo que las cuarentenas. En Europa la demanda también sorprendió y hubo escasez”, explica el CEO de Lenovo Argentina, Juan Martín. El origen de todo es China, el mayor proveedor de componentes del mundo. El ejecutivo añade que para frenar al coronavirus “las plantas en ese país estuvieron cerradas durante enero y parte de febrero y por eso la industria no pudo responder al pico de demanda”.

El ejecutivo de Lenovo (dueño de la marca Motorola) sostiene que vienen midiendo el inventory todo el tiempo. “Lo routine es que las cadenas comerciales tengan producto hasta eight semanas. Hoy, algunas están por debajo de una, a lo sumo dos semanas. La situación en China se normaliza y calculamos que en three semanas habrá una reposición parcial“, dijo.

En 2019, según la consultora IDC, se vendieron poco más de 1 millón de unidades. Y para este año, Martín estima una caída anual de entre 10 y 15%. En el rating de marcas en el primer cuatrimestre, Lenovo lidera (42%) y el high ten lo completan HP (28%), Dell (10%), Acer (7%), Asus (4%), Vaio, Positivo-BGH y Apple, con el 2% de participación respectivamente.

La oferta de productos electrónicos se divide en dos. La producción fueguina se concentra en tres categorías (celulares, televisores y acondicionadores de aire). El resto se importa directamente. Ambas salen favorecidas por la brecha, ya que tanto los insumos para ensamblar como los productos terminados se rigen por el dólar oficial. “La incidencia de los componentes varía según el producto. En celulares representa el 70% del costo de la producción. En las TV es el 50%”, expresa Federico Hellemeyer, presidente de la AFARTE (la cámara de los fabricantes fueguinos).

La construcción del precio closing computa además mano de obra (también retrasada con respecto al dólar), impuestos provinciales y nacionales, logística y los márgenes de los comercios. Hellemeyer recalca que por las restricciones para fabricar, “los costos fijos son mayores”, y que la industria hoy “está calibrando volúmenes de producción y precios“.

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Pese a la disaster y la recesión, la brecha del dólar oficial y el blue es una invitación para volcar ahorros dolarizados o excedentes en pesos. “No recuerdo una brecha cambiaria tan grande y claramente es un buen momento para efectuar compras”, subraya el consultor Enrique Provider. De todos modos, cube que la preocupación principal es el inventory: “Hay que ver cómo evolucionan las importaciones, las eventuales restricciones para importar y cómo se acomoda la cadena productiva de Tierra del Fuego“.

Justamente a partir de este jueves, el gobierno provincial relajó aún más la actividad industrial. Ahora las plantas pueden elevar el ritmo hasta el 50% por línea de producción y “con tres turnos rotativos estaríamos muy cerca de los niveles previos a la disaster“, señala Galli. “La producción se recupera muy de a poco y actualmente estamos operando al 25% de la capacidad. La cuestión es observar la evolución a mediano y largo plazo”, añade Marcelo Girotti, CEO de BGH, una compañía que produce tres categorías: televisores, acondicionadores de aire y microondas. El parate de la actividad tuvo su compensación en la falta de ventas. En el sector coinciden que antes de la disaster, las plantas trabajan al 40% de su capacidad. Girotti comenta que a futuro, el objetivo “es alinear la producción con la demanda”.

Tierra del Fuego concentra la producción en tres  categorías de electrónica: TV, celulares y acondicionadores de aire.

Tierra del Fuego concentra la producción en tres categorías de electrónica: TV, celulares y acondicionadores de aire.

En basic, ejecutivos y empresas calculan que la normalización del abastecimiento demorará alrededor de dos meses. También escasean los televisores, otro de los productos clave dentro del sector. De acuerdo con MRT, según los despachos fueguinos en el primer cuatrimestre del año, las marcas líderes son Noblex (14%), Philips (12%), Samsung (11%) y TCL (9%). “Celulares y TV hay una escasez seria, con menos modelos y algunos operadores están a punto de quebrar inventory“, señala Enrique Laffue, CEO de LG.

Sobre precios, el ejecutivo que la Argentina ahora es muy competitiva y la industria es abarató, en término de dólares”. Por otro lado, por efecto de la recesión, con la demanda retraída y la oferta escasa, Laffue interpreta que la electrónica hoy no es un mercado de precios. “Lo routine es que las marcas y los fabricantes compitan con promos y ofertas. Y hoy no hay mucho de eso”, finalizó.

Desde Newsan subrayan que no sólo la brecha cambiaria juega a favor. “En los últimos años, la industria trabajó muy fuerte para mejorar la competitividad (producción, impuestos y logística) y que eso incide en una mejora de precios frente a las importaciones directas”, insiste Galli. El alto ejecutivo añade que no le sorprendería “que retornen los tour de compras de los países vecinos”, tal como ocurrió con los argentinos en los tiempos de la “plata dulce”.

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